“Mi idea era hablar de la competencia entre mujeres y cómo puede a veces resultar en sororidad”.

Daniela Blume, realizadora peruana, se sumó a la convocatoria de nuestra última edición con el cortometraje “Ellas”. Una ficción que, dentro de otras cosas, tuvo como impulso el movimiento #niunamenos.“Me llamó la atención, en medio de la emotividad, cómo algunas mujeres que en principio no se podían ni ver se sentían hermanadas por las historias similares”, dice. “Ellas” cuenta la historia de dos chicas que comparten el haber tenido una aventura con el mismo hombre y, de paso, la misma infección genital. En esta entrevista Daniela comparte su experiencia como directora en el país vecino, su interés en los temas que rondan lo femenino y los proyectos que tiene a futuro.

 

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– ¿Cuál ha sido tu trayectoria y contexto: qué has estudiado y qué has hecho hasta ahora?

– Yo salí del colegio en el 2009 y sabía que quería hacer cine. En ese momento en Perú no había ninguna escuela de cine. Me metí a la Universidad Católica, que acá es una de las universidades más grandes, a la carrera de comunicación audiovisual. Solo cursé los dos primeros años que son de formación general en letras. Al final del segundo año me inscribí en un curso en New York Film Academy que duró algo más que un verano y cuando volví a Lima ya no quise matricularme en la universidad. Al tiempo de estar trabajando y completamente sumergida en el fin de mi adolescencia, abrió en la Escuela Peruana de la Industria Cinematográfica y me inscribí en la carrera de dirección. En el primer ciclo quedé embarazada y he hecho la carrera de la mano de mi hijo Amaru.

“Mi idea era hablar de la competencia entre mujeres y cómo puede a veces resultar en sororidad”.

Desde que supe que quería hacer cine siempre tuve un especial interés en la feminidad y en cómo se vivía ésta en mi entorno. Sin embargo la llegada de Amaru me llevó a vivirla de una manera distinta, a encontrar nuevas sensaciones, a tener un contacto físico con el cuerpo. Incluso en esos primeros años llegue a círculos de mujeres en post-parto, me hice instructora de Kundalini yoga. “Ellas” es mi proyecto de graduación y es también una especie de culminación a varios pequeños trabajos que venía haciendo sobre la feminidad.

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– ¿Cómo surge la idea de “Ellas”, a propósito de qué se te ocurrió escribirlo?

– Empecé a escribir el guión en pleno auge del movimiento #niunamenos en Perú. Acá el movimiento empezó a moverse porque se abrió un grupo de Facebook y una mujer escribió un testimonio de una violación y así poco a poco miles de miles de mujeres empezaron a agregar a sus amigas al grupo y a compartir sus historias de violencia de género. Me llamó la atención, en medio de la emotividad, cómo algunas mujeres que en principio no se podían ni ver se sentían hermanadas por las historias similares. Eso me hizo acordar de una situación de cuando era adolescente y una conocida y yo nos hicimos “casi amigas” al enterarnos de que el mismo chico nos había mentido. A raíz de eso surgió la idea de la historia y un poco mi idea era hablar de eso: de la competencia entre mujeres y cómo puede a veces resultar en sororidad.

– ¿Qué referentes tomaste? ¿qué películas, libros o situaciones de la vida real te sirvieron a modo de inspiración?

– De la vida real creo que ya lo dije todo en la segunda pregunta. Esta es la primera vez que intento hacer algo que se acerca ligeramente a la comedia. En ese sentido creo que usé todos mis referentes de cine que hablen de la intimidad femenina sin cargarla de erotismo y con un poco de humor. Soy fan de Girls, la serie de Lena Dunham, por tratar con humor conflictos femeninos pero también de mujeres que viven en una especie de burbuja. Formó parte de la referencias Obvious Child, una comedia romántica en la que un aborto es un evento más tal y como pasa a segundo plano la infección vaginal de la protagonista de “Ellas”. The Deflowering of Eva Van End fue una referencia en tanto a la narración visual y cómo hacer una especie de comedia contenida. Wetlands también fue una referencia, un poco lejana, pero la siento referencia. No siento que pueda decir exactamente qué tomé de qué autores, pero es una especia de lista de lo que rondaba mi cabeza al momento de pensar el corto. Fue una época en la que estuve particularmente envuelta en distintas historias de mujeres. Leía un libro de Rosario Castellanos también aunque para mi lo único evidentísimo al ver el corto es que me pasé de ver capítulos de Girls.

– ¿Por qué decidiste incluir dentro del guión el tema de los hongos vaginales y del ginecólogo?

– La idea salió de la anécdota de la que partió el guión. La idea original es que las chicas se daban cuenta que habían tenido un encuentro sexual con el mismo chico porque ambas tenían la misma infección vaginal. Al final esa idea inicial quedó un poco de lado pero los hongos que picaban quedaron como un motivo de la historia. Al final la picazón es la incomodidad constante que se va dejando de lado para prestarle atención a cosas más superfluas pero que en la feminidad cotidiana a veces parecen adquirir un peso irreal, como el compararse con otras mujeres. El ginecólogo aparece en principio porque es desde donde se mueve la historia pero también porque quería hablar de este espacio un poco hostil del que Diana, la protagonista, está completamente desvinculada.

– El corto tiene una paleta de colores muy bonita, ¿qué rol esperabas que jugara la dirección de arte, vestuario y los tonos en general en la narración o impresión que generara la película?

– Visualmente lo que se buscó es aislar a los personajes. La idea era generar una especie de burbuja en la que la competencia femenina se desarrolla. Lima, creo que como cualquier capital de Latinoamérica, es una ciudad bulliciosa y desordenada. Hay muchos conflictos en el día a día de una ciudad que no se llega a entender del todo, pero para Diana y Alicia eso no es importante. Ellas viven en una burbuja que es de alguna manera inocente y egoísta pero que al mismo tiempo tiene contiene conflictos relevantes para su construcción como mujeres. Fue en base a eso que se escogió el arte y el tono en general del cortometraje.

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– ¿Qué estereotipos de mujer buscaste en los personajes y por qué? ¿qué querías reflejar con esta amistad entre dos chicas que se ven tan distintas?

– En principio Ellas no retrata una amistad sino más bien el nacimiento del espíritu de sororidad. La idea de que las chicas eran muy distintas entre sí venía un poco de la realidad y otro poco de que la idea original era que la protagonista busque, en medio de la competencia y la confusión, parecerse a su antagonista. En ese sentido no solamente era importante que las chicas sean diferentes porque de ahí venía mi experiencia, sino porque eso me ayudaba a marcar la competencia. Por otro lado se juega con la idea de “la chica cool”. Está muy arraigado dentro del ámbito femenino que la única manera de ganar siempre es ser la chica cool. Este es un tema ya bastante investigado pero películas como “Gone girl” se han ocupado de ponerlo en pantalla. La idea un poco es que Alicia, la antagonista, tiene una especie de careta de chica cool que la hace parecer invencible y Diana, la protagonista, es más o menos lo opuesto y lo que busca es de alguna manera también llegar a ser este tipo de chica despreocupada. Evidentemente en “Ellas” ninguna de las dos es realmente una chica cool, una está fingiendo por completo y a la otra recién se le cruzó por la cabeza como posibilidad.

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– ¿Qué circuito ha recorrido tu corto, cómo lo has movido y en qué proyectos estás ahora?

– Mover “Ellas” ha sido extremadamente difícil. Las opiniones han sido muy divididas, hay quienes me han dicho que me equivoqué por completo, que no habla de nada o que no es un trabajo serio y hay quienes me han dicho que les gustó muchísimo y les pareció bien pensado el enfoque del tema. Acá en Perú pudimos presentarlo en un programa del canal nacional que presenta cortometrajes, pero no hemos tenido el gusto de entrar a ningún festival. Afuera hasta ahora solo nos han aceptado en festivales feministas. He estado moviendo el corto por plataformas de festivales en internet y enviándolo a distintas convocatorias. El material promocional, que tiene la misma estética que el corto, ha tenido bastante acogida en Facebook y pensé que tal vez las redes son el espacio ideal para “Ellas”. Actualmente estoy trabajando en el videoclip de Lorena Blume, y en una serie web sobre las búsquedas personales en la maternidad. Estoy contenta porque el trabajar contenido en redes te da también una velocidad que normalmente el cine no tiene, y tengo la suerte de que son proyectos bonitos.

– ¿Cómo es hacer cine siendo mujer en tu país y cómo ves el hacer cine en Latinoamérica?

– Ahorita hacer cine en Perú sigue siendo complicado. No hay leyes que apoyen al cine nacional pero sobre todo no hay un interés por generar espectadores más allá de lo que ofrece Hollywood. En ese sentido es complejo el tema del financiamiento. Se financian pocos proyectos y se suelen financiar aquellos que parecen “serios”. En ese sentido hay algunas películas muy comerciales con actores que son personajes de la televisión nacional que son financiadas por empresas y por otro lado hay unas pocas películas muy “serias” que son financiadas por el Estado. En ese sentido yo siento un poco que no queda mucho espacio para un cine intermedio, uno que por ahí que da risa pero está bien trabajado. Por otro lado es un medio donde la mujer todavía está bastante relegada y ser hombre te da más chances. Ha sido difícil ver este año que hemos estado intentando mover “Ellas” ver como en la mayoría de festivales al interior del país muchas veces no habían ni jurados ni programadores mujeres y los cortometrajes elegidos eran en un 70% o 80% de directores hombres. Sé que mucho tiene que ver con lo que buscan programar los festivales pero espero que eso vaya cambiando con el tiempo. Yo lo veo a nivel de contenidos y distribución porque esa es mi área, pero sin duda hay un enorme problema de acoso y oportunidades laborales también. Ahorita creo que la lucha está en demostrar que no somos pocas. Justo este año va a haber el primer festival de cine hecho por mujeres peruanas.

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Daniela Blume, directora de “Ellas”