Isi Marras a  la cabeza  de NOA :

“Este espacio quita la solemnidad y se transforma en el living de la casa de alguien para encontrarse”.

Impulsar una comunidad que reuniera a quienes se consideran mujeres vinculadas al medio audiovisual chileno. Con esa premisa comenzó el proyecto de Nosotras Audiovisuales (NOA) que hoy es principalmente un grupo cerrado en Facebook con más de 2.500 miembros. En este tutorial habla Isidora Marras, una de las que forjó el proyecto, sobre cómo nace la idea, de qué forma se constituyeron, cómo se organizan y cuáles son las claves del éxito al momento de llevar a cabo una iniciativa virtual como ésta.

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– ¿Cómo nace el proyecto Nosotras Audiovisuales?

– Yo fui a un taller en Estados Unidos, en Los Ángeles (Fox Global Directors Initiative) y dentro del marco de este taller invitan a una reunión que se llama Film Fatales y a mí me llama la atención y digo qué es y me dicen que es un grupo de puras mujeres directoras que se juntan una vez al mes y se conocen. Yo fui y cuando salí a esa reunión me dije “ah qué buena… que hay hartas mujeres metidas en esto. ¿Cuántas directoras de ficción habrá que hagan lo mismo que yo en Chile?” y me dio vergüenza a mí misma la respuesta que yo tenía esa pregunta: no podía juntar 15 nombres. Pensé en montajistas, guionistas y dije “no puede ser”. Entonces yo sentía que conocía mucha gente, yo acababa de hacer una película a la que le estaba yendo súper bien en ese momento, o sea yo estaba como en el buen lugar y decía ¿por qué no las conozco? ¿es desinterés, es falta de instancias, o qué será? Entonces lo que hice cuando volví a Chile fue invitar a todas las mujeres audiovisuales que conocía que tenían Facebook. Quería saber cuántas había de los 600 amigos que tengo en Facebook, cuántas eran… Llegaron 5 o 6 personas que respondieron cuando les escribí. Era gente que no necesariamente conocía en vivo, una de ellas había sido compañera mía de universidad pero apareció gente de distintas edades. Fue muy divertida esa reunión, nos hicimos la misma pregunta a todas y nadie llegaba los 15 nombres. Entonces dijimos ¿qué pasa si repetimos esto una vez más?. Empezamos a repetir las reuniones y cada vez empezó a llegar más gente.

– ¿Qué hacían en esas reuniones?

– Conversar. Al comienzo era como “queremos saber en qué estás, qué estás haciendo” y cada una se presentaba, contaba en qué estaba… cuando llevábamos 7 meses en eso el evento inicial de Facebook comenzó a convertirse en un grupo cerrado en el que la única condición para pertenecer era considerarse mujer. No necesariamente ser mujer biológicamente. Y además tener que ver con el medio chileno, no ser chilena sino estar involucrada con el medio chileno. Y así fue que empezamos a hacer estas reuniones mensuales, pero al año el grupo tenía un grupo que lo administraba y así pudimos comenzar a fomentar y visibilizar el trabajo de mujeres audiovisuales. El grupo en un año ya tenía 1500 miembros en 2 años eran 2000. Hoy somos como 2600 aproximadamente.

– ¿Cómo lo divulgaron?

– Fue de boca en boca.Yo soy profe así que le conté a mis alumnas de la universidad pero en el fondo a las sesiones presenciales pueden asistir solamente profesionales no universitarias porque sino sería incontrolable. Al grupo como dije puede pertenecer cualquier persona que se considere mujer y que esté vinculada al medio chileno: puede ser actriz, distribuidora, directora o guionista… trabajar en cine, televisión, publicidad, ser artista visual… porque buscamos también cruzar los medios. Chile es snobista con sus medios: el que trabaja en cine mira en menos al que trabaja en publicidad, el que trabaja en publicidad mira en menos al que trabaja en televisión y así… Entonces era también romper un poco con eso. Las instancias que se generan para encontrarse son aquéllas en que uno siempre está en contextos súper no sé si elitistas pero como en un festival de cine, en el marco de cosas así, entonces ahí estás un poco para mostrarte y este espacio quitaba eso: quitaba la solemnidad y se transformaba en el living de la casa de alguien. Y se los copio a Film Fatales porque encontré que era súper buena idea sacarlos de un lugar donde te están mirando a un lugar donde te encuentres.

– ¿Tienen una línea editorial como grupo de Facebook? ¿cómo filtran quiénes ingresan?

– Se les hacen algunas preguntas para entrar. Hemos dejado gente afuera: alguien que pertenece 150 grupos en Facebook o nos ha pasado que de repente se nos han metido hombres con nombres que en otros países son de mujer. El grupo ha ido creciendo, comenzó siendo muy chiquitito pero al año que éramos más de 1000 y empezaron a ocurrir cosas que la misma contingencia empujaba, como el caso Machuca. Entonces empezaron a pasar cosas que nos interpelaban, que iban directamente a “¿qué va a hacer Nosotras Audiovisuales frente a esto?”. Empezó a aparecer una suerte de interpelación de las mismas integrantes del grupo hacia la administración del grupo y ahí empezó la necesidad de definirse: de que no somos una fundación, no somos un gremio. Nosotras somos un espacio que le abre las puertas a todas las mujeres audiovisuales del medio para que se expresen y plantean sus problemáticas y las puedan discutir. Éste es un espacio donde tienes esa libertad pero no somos un grupo representativo que pueda sacar un comunicado con una opinión política sobre algo. Somos una comunidad, una agrupación, entonces así respondemos ante todo. El primer comunicado que sacamos como grupo es un comunicado que está firmado por 50 personas, no es un comunicado de NOA.

Yo creo que ésa es la clave del éxito del grupo: es un lugar en el que tú puedes hablar y ser escuchada con respeto. No tenemos una línea editorial, somos un espacio de debate y de conversación y si tú quieres generar un proyecto lo puedes proponer y si se encuentra la manera de hacerlo se puede armar y te haces cargo tú.

– ¿Cómo se organizan internamente?

– NOA tiene 6 personas fijas sin jerarquía que se hacen cargo a la cabeza pero no hay directiva. Personas que funcionan por departamentos distintos. Una es community manager: tenemos un sitio web y un fan page abierto todo el mundo, e Instagram y Twitter. Ahora estamos abocadas infinitamente a la búsqueda de financiamiento para levantar una plataforma más consolidada en la que haya gente trabajando no en la medida de lo posible sino a la cual se le pueda pagar por hacerlo, para que además tenga sustento a largo plazo. Hay también una parte de la administración que se que se encarga de generar vínculos con otras agrupaciones y festivales de cine. Ahora tenemos un cupo especial en Bío bío Lab: en esa instancia nosotras hacemos un llamado dentro del grupo a la postulación y recibimos proyectos y esos proyectos los evaluamos y elegimos dos y ésos se entregan a Bío bío Lab y ellos seleccionan uno. Pero seguro va una directora y una productora de NOA.

– ¿Cuánto moderan de lo que aparece en este grupo’?

– En realidad la moderación es que esté en el marco del respeto. Sabes que ha pasado súper poco que pongan cosas mala onda. Hay opiniones más extremas pero no por eso las censuramos, sino más bien siempre aparece una respuesta que se le opone… y ésa es la gracia. Yo no te diría que han aparecido cosas así muy heavy. Sí me ha pasado que a veces nos han interpelado como “¿qué piensan ustedes sobre esto?” y ahí te das cuenta de que el grupo empieza a responder también como a una necesidad de liderazgo y representación. Partimos diciendo quiero conocer y tener una idea de cómo funciona mi industria, por qué está oculta la información, pero hay que hacerse cargo de esa necesidad y eso fue como un paso importante porque dijimos si nos quedamos tenemos que hacernos cargo de esto. Funciona súper bien y yo creo que funciona por el margen de libertad que tiene. Tiene una dinámica propia, nadie viene a imponer ni a pautear ni a poner un ritmo y tampoco es que sea la anarquía.

– ¿Por qué crees que no existía esta instancia? Parece obvio que debiera existir, no es tan loco de pensar ni tampoco demasiado complejo no se necesita un gran soporte…

– Resulta un poco obvio decir hagamos esto y además han existido grupos de mujeres audiovisuales en Chile, no es el primero que existe. Estoy muy personal, pero yo creo funciona que el nuestro está súper definido: “Nosotros Audiovisuales”. Eso es lo que es. Pan pan – vino vino. También hay un contexto que lo ampara, está todo pasando alrededor. Si bien el grupo es totalmente feminista el grupo no es un manifiesto del feminismo para nada. El fin del grupo cerrado en sí no es para afuera, es para dentro: “yo quiero trabajar contigo”, “yo reconozco que hay una sensibilidad en las mujeres como artistas o como técnicas”, entonces no tiene una pretensión en ese sentido en la política feminista para afuera.

Creo que el éxito del grupo es que si tú lo proteges se puede hablar de un problema abiertamente. El fan page no tiene la misma cantidad de seguidores, el hecho de que el grupo sea cerrado hace que sea un espacio seguro de conversación de temas y no se entiende de la misma manera cuando lo hablas con hombres y mujeres.El fan page está para visibilizar el trabajo de las mujeres en Chile pero no ha dado los mismos resultados que el grupo cerrado.

– ¿Cómo se vinculan con otros grupos?

– Nos contactamos directamente. En Argentina se enteraron de NOA y nos escribieron. Para FEM Cine vino una representante de Mujeres Audiovisuales Colombia… Se da súper orgánicamente pero no hemos hecho nada todavía. A futuro cuando tengamos ya resuelto el tema de funcionamiento interno podríamos hacer algo más grande, a mí me en lo personal me dan muchas ganas de hacer intercambio como de conocimientos, hacer charlas… siento que ayudaría en la industria traer gente que esté metida en industrias más grandes.

– Tú mencionabas que hicieron un proyecto que se llama La Americana, ¿de qué se trata?

– La Cami Rodó, que es asistente de dirección y directora, propuso este proyecto que era hacer un llamado pitch de cortometrajes que se pueden filmar en un día y ella se hizo cargo: hizo la convocatoria, llegaron tres proyectos y uno se realizó. Así se dan proyectos que salen de otras personas de la comunidad, nosotras dejamos el espacio abierto pero las personas que los ofrecen tienen que guiarlos y hacerse cargo.

Ahora tenemos un súper proyecto del que yo estoy enamorada y que quiero que sea el proyecto de este año: estamos haciendo un catastro de mujeres audiovisuales que trabajan, cuántas son. Entonces tenemos una plataforma a la que tú mandas tus datos y tienes que responder tres preguntas y mandar tres fotos con link a tu trabajo. Entonces estamos levantando eso, tenemos como 150 ó 180 formularios enviados pero en verdad todas trabajamos, todas tenemos proyectos propios así que determinamos que la prioridad es encontrar financiamiento y estamos con una comisión sólo enfocada a postular y levantar fondos. Yo creo que nos va a ir bien.

– ¿Qué dificultades han ido viendo ustedes que encuentran las mujeres para hacer cine en Chile?

– Cuando pienso en esa pregunta mi respuesta es “es tan difícil hacer cine en Chile para hombres y mujeres por igual”. Yo creo que claramente dentro de la producción de cine te vas a encontrar con realidades, más allá de hacer la película que es difícil para cualquiera, de ver menos mujeres en ciertos departamentos. Es raro encontrar una directora de foto, es raro que veas una jefa de guión, en una producción más grande me refiero. Entonces más que hacer cine es difícil posicionarse en un rol que no sea el de la dirección de arte, el montaje y la producción. Ese es el dilema que plantea Comunidad Mujer cuando dice “las niñas son buenas en humanidades pero malas en ciencias”. Ocurre el mismo fenómeno. Ese es el tema porque sería injusto decir que es difícil para las mujeres, es difícil para todos.

Isi Marras estudió Dirección Audiovisual en la PUC, es realizadora, montajista y profesora universitaria.

Puedes encontrar el grupo Nosotras Audiovisuales con este nombre en Facebook y revisar su página web aquí www.nosotrasaudiovisuales.cl

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Isi Marras, a la cabeza de Nosotras Audiovisuales